Dos jugadas maestras dominaron la información esta semana: Una la movida de Donald Trump de generar la expectativa sobre su supuesto arresto; y la otra el alza de las tasas de interés de la FED, justo en medio del revuelo por el colapso de los bancos que nos hizo temer volver a la crisis financiera del 2008.
Y es que el expresidente Donald Trump puso en jaque a la Gran Manzana al crear la expectativa, en internet, de que sería arrestado el martes, un día después de enfrentar a un jurado investigador en la Corte del bajo Manhattan y como una movida de ajedrecista mantuvo en vilo a los seguidores y sus férreos enemigos.
Ya pasó una semana en que NYPD invirtió tiempo, esfuerzos y hasta fondos públicos por todo el agite que generó la publicación que resultó falsa y no sabemos si se concrete o haya otra movida en camino.
Trump se jugó sus restos de credibilidad, pues nos dejó a todos hablando de la posibilidad de que, por primera vez en la historia política de los Estados Unidos, un presidente fuera acusado, como lo anunciaba, en medio de la investigación por el dinero que le pagó a la actriz de películas para adultos, Stormy Daniels, bajo el compromiso de ocultar las relaciones sexuales que ella misma confesó, tratando de deshacer el pacto por el que recibió $130.000 del abogado Michael Dean Cohen, poco después de la elección presidencial en 2016.
Los 23 integrantes del jurado dicen que se reunirán este lunes 27 de marzo para continuar con la evaluación de las pruebas entregadas por la fiscalía, pero sin importar el resultado, es innegable el poder de convocatoria de Trump, pues también provocó protestas de todos los bandos por una decisión que todavía no sabemos a dónde irá.
Y es increíble que ese escándalo relegara la trascendental decisión del Banco de la Reserva Federal, FED, que aprobó subir las tasas de interés, que es sin duda una decisión atrevida por el momento en que ocurre justo cuando acaba de sentirse el colapso del Silicon Valley y el neoyorquino Signature Bank lo que hace prever una crisis de los créditos.
Sin embargo, contra viento y marea Jeremy Powell, dice que necesita que la inflación baje al rango meta del 2% y que por eso no le tembló la mano para subir hasta el 5% el costo del dinero, pues hay que atacar la carestía que es un impuesto que afecta más a quienes menos dinero ganan.
¡Ahora la expectativa es si se cumple la predicción de Trump y si la FED pausa las alzas!
La autora, Sofía Villa, escribe esta columna a título personal y sus opiniones no representan a Televisa-Univision donde trabaja como Writer /Producer.